Atardece sobre Borneo

Borneo es la 3º isla más grande del mundo, tras Groenlandia y Nueva Guinea. Dentro de ella cohabitan tres países, Indonesia, Malasia y Brunei, nosotros dedicamos 25 días a recorrer sólo la parte malaya. Es el lugar donde acuñamos la frase: “¡Como Indiana Jones!”. Básicamente es donde debes acudir si quieres observar fauna en libertad, bucear en algunos de los mejores arrecifes del mundo o abrumarte con la amabilidad de sus simpáticos pobladores. Eso sí, el presupuesto mochilero debe ajustarse un poco, pues las visitas o actividades no son tan baratas como en el resto del sudeste asiático.

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A mí me Bali

Indonesia es un territorio formado por casi 18.000 islas, desde las más grandes del mundo hasta las más ínfimas. Es el cuarto país del mundo con más habitantes, 255 millones de personas viven desigualmente repartidas por esta constelación esparcida entre los océanos Pacífico e Índico. Es el país con más musulmanes del mundo, pero este desparramiento de islas sólo puede dar como resultado una paleta de culturas, creencias y religiones casi infinita. Entre ellas una rareza, la isla más conocida del archipiélago, Bali. Tras la revolución musulmana del s. XVI, todos los comerciantes hindúes fueron expulsados de Java, en el caso de la nobleza y realeza buscaron refugio en Bali. Hasta aquí trajeron su religión y su sistema de castas, aunque no de manera tan estricta como en la India. Es la única isla donde domina la religión hinduista, pero curiosamente se sigue de manera más metódica que en la India y se mezcla con las tradiciones animistas, dando un resultado curioso. Es una cultura única donde cada clan y miembro del mismo forma parte de un engranaje, que gira entorno a una serie de ritos que duran toda la vida. Todo el conjunto da como resultado la cultura más arraigada y tradicional de toda Indonesia. Nosotros nos sumergimos en ella desde Ubud, el corazón de la misma.

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Una historia de caballeros y dragones

Érase una vez, en un país muy lejano, allí donde las motos pueden ser montadas por cinco personas, los vehículos levantan tierra al circular y los murciélagos son abatidos con metralletas, donde debe viajar nuestra mente. A una isla llamada Flores, en una apacible mañana, con el sol saliendo por el sitio que toca y a la hora que toca, es dónde empieza esta historia. Labuan Bajo, la capital del reino, era testigo de la llegada de dos leyendas andantes, dos hombres capaces de sobrevivir a una “ducha de mierda” y contarlo con una sonrisa en la cara. Los floresienses, florines, florianos… los habitantes de este mágico lugar, todavía ignoraban que alguien había venido a enfrentarse a sus mayores miedos, alguien iba a dejar las huellas de sus chanclas en la memoria colectiva de este pueblo. Dos viajeros capaces de mirar a sus dragones a los ojos y mantener la orina dentro de la vejiga. Soy Morgan Freeman, y voy a conducirte por un universo que la humanidad siempre considero fantástico, pero a lo mejor no lo era tanto…

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Camino de subida y Bajawa

Todavía con los ojos en erupción dejábamos atrás Moni, y tras una parada de dos días en Ende, para repostar energías, continuamos camino hasta Bajawa. Llegamos al centro de la isla, la zona donde seguir visitando volcanes, remolonear en aguas termales y conocer los pueblos más tradicionales de la isla. Ah, y probar el arak de la zona, todo sea por conocer la cultura local…

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La puerta al Kelimutu

¡Mierda, no puedo abrir los ojos! Salgo a rastras de la mosquitera, que cual cortina para princesas cuelga sobre nuestra cama, y busco a tientas el baño. No puedo escuchar mis pasos, el Ilustres Ignorantes que debería escucharse a través del altavoz o nada que no sea el repetitivo sonido de las gotas estrellándose contra el techo, ventanas, puerta o nuestras pocas neuronas restantes. ¿Cuántas horas lleva lloviendo? La fiebre nubla mi percepción del tiempo. Bueno, de momento centrémonos en abrir los ojos. Cuando intuyo que estoy delante del espejo utilizo mis uñas a modo de tenazas, para eliminar los terrones de azúcar moreno que parecen haber sellado mis pestañas. Tras unos momentos de cirugía primaria, acaban cediendo ante mis manos ya expertas, y cuales persianas oxidadas de un local olvidado mucho tiempo atrás, parecen chirriar al abrirse, dejando ante mí una imagen deplorable. Tras unas telarañas viscosas, que se resisten a soltar sus presas, asoman dos pozos rojos, que arden y parecen pedir ayuda. El reflejo que medio entreveo en el espejo me sugiere que; o bien he sido poseído por algún espíritu del lago rojo del Kelimutu o estoy en un centro de rehabilitación luchando contra alguna fuerte adicción. Tan sólo dos días en Isla de Flores y parece que estoy en la flor de la muerte. Seguir leyendo “La puerta al Kelimutu”

La odisea de Flores

Antes de iniciar mi viaje podía existir una ruta imaginaria en mi cabeza, trazada tan sólo con líneas y un único punto marcado: Flores. Esta isla siempre fue mi único objetivo claro al que llegar, El Sitio que más deseaba explorar. Así que arrancamos nuestro viaje por tierra y mar desde Lombok, expectantes e impacientes, sin ser conscientes de lo que nos costaría alcanzar nuestro destino. Aquí tenéis la historia de este desesperante y surreal trayecto.

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Lombok Style

Nada más subir al avión, el azafato dirigíose a mi persona: “Keep that smile in your face, sir. The world need more smiles like this one”. Y no sé si me estaba dando ánimos para afrontar los monzones, le habían hecho efecto las anfetaminas o es que yo estaba arrebatadoramente bonito (a veces me pasa), pero me hizo mantener la sonrisa.

Cruzamos la línea del ecuador, aunque en realidad Lombok era más que eso, una frontera más grande dentro del viaje. Allí nos esperaban reencuentros, despedidas y los monzones. El principio de los monzones… Nuestra primera parada en Indonesia era también nuestra primera larga estancia del viaje, una semana en esta isla de dos caras. Seguir leyendo “Lombok Style”

Kuala Lumpur

Última parada en Malasia, su capital. Hasta el momento sólo habíamos podido ver de refilón su skyline y sentir desde su extrarradio la rápida transformación que está viviendo Kuala Lumpur. Para mí es como una ciudad adolescente, ha pegado el estirón demasiado rápido, por lo que se mueve torpemente, a veces parece algo deforme y sufre de bruscos cambios de humor. Vamos a conocer un poco mejor a este espigado teenager. Seguir leyendo “Kuala Lumpur”

Malaca Town en almíbar

Dejábamos Cameron Highlands con algo de pena y ya añorando sus frescas brisas, para dirigirnos al sur del país. Parada técnica en Kuala Lumpur, para cambiar de bus y empezar a ser conscientes de la magnitud, no de sus enormes edificios, sino de los esqueletos de sus futuros gigantes de hormigón. Y es que la abreviada KL, es una masa creciente que se extiende cual lava por los alrededores. Donde mires encuentras edificios en plena construcción. Pero esa historia ya llegará, nuestro objetivo era la ciudad con nombre de insulto griego, Malaca o Melaka. Seguir leyendo “Malaca Town en almíbar”

Camerón de las Highlands

Tras los días de convalecencia, relax y calor de Penang, llegaba el turno de la altura y frescor de Cameron Highlands. Se trata de la zona de más altura de la península de Malasia, de ahí que las temperaturas no sean tan agobiantes como en el resto de lugares. Si lo que buscas son alojamientos baratos, debes elegir Tanah Rata como base de operaciones. Por supuesto, eso fue lo que nosotros hicimos, o ¿somos ricos? Seguir leyendo “Camerón de las Highlands”