Malos presentimientos

Lo que viene a continuación puede sonar a película, pero así ha pasado y nunca antes me había ocurrido.

IMG_7698Hace cinco días que llegué a la nueva granja y dejé la de Dalva. Y hoy mismo he hablado con Horacio, quien lleva la actual granja, dejo la granja el lunes. El plan era estar mínimo un mes, puede que más, pero se han dado situaciones que me han llevado a tomar la decisión de irme.

Desde que llegué no me he sentido agusto. Daba por hecho que el trabajo sería más duro (de 8.00 a 13.30 y de 15.00 a 20.00-20.30, cada día) y las condiciones de vida, no tan cómodas como en casa de Dalva (mejor, era casi imposible, el paraíso de WWOOF), pero tenía ganas de aprender nuevas cosas e incluso realizar trabajos duros. La primera sorpresa al llegar fue que estaríamos solos Horacio y yo, eso no me lo esperaba (el blog no ponía eso). Es un señor de unos cincuenta años, poco hablador y todas la conversaciones que da son un poco deprimentes. No quita que es buen muchacho e interesante, pero trabajar diez horas al día solo y llegar a la comida o cena y tener a alguien delante que sólo come y de vez en cuando hace un comentario, no era la mejor perspectiva. Y lo digo yo, un asocial que disfruta de la soledad. Pero el trabajo es muy cansado y cuando llegas a la casa, te apetece relajarte y reirte. Además él va a la universidad los martes, jueves y viernes, por lo que esos días me quedo totalmente solo en la granja, entre cinco y seis horas.

A eso debo añadir que tiene tanto trabajo atrasado (le ha fallado mucha gente y otros se han ido antes de tiempo), que no voy a poder hacer cerveza, queso, embutidos, dulce de leche o participar en bioconstrucción de techos vivos, que era lo que más me apetecía aprender aquí. Cinco horas al día se dedican a cuidar a los animales, que es lo que menos me interesa. Además de que deprime verlos así encerrado (sí, sigo y seguiré siendo carnívoro. Soy un hipócrita, lo acepto y algún día un Cabradios me castigará por ello). Y las condiciones de vida son duras. Cada noche hiela, pero solo hay algún tipo de calefacción en la cocina. Hay agua caliente, pero solo para las duchas. Duermo en saco de dormir (gracias, Julia). La decoración de la casa da miedo, las ventanas son enanas y pese a que en el cielo brille un solazo, casi no entra luz. Todo es de madera, cubierto de polvo y telarañas (en serio, si me hubiese quedado, mi primera propuesta era limpiar la casa. No me atrevo a caminar descalzo), está descuidado. No apetece estar en ella, no se está agusto.

Pues bien, pese a todo ello, ayer (jueves) decidí que me quedaría un mes o hasta que explotase. No sé, tuve la inspiración de que tenía que superar esta decepción y enfrentarme a ella. Pensé que el viaje también debía servir para superarme a mí mismo (cuando leo estas palabras me doy asco y me juro no volver a escribir algo así. Soy casi tan repulsivo como el puto Jorge Bucay). Y con este pensamiento me fui a dormir. Hoy en el desayuno le he dicho a Horacio que no me quedaría en la granja.

Se ha quedado un poco chocado y me ha preguntado porqué. Está ha sido mi respuesta:

– El día que llegue, venía muy animado y con ganas de ver y participar en todo lo que se hiciese. Llegué muy contento, pero desde el momento que entré en la casa, dejé mi mochila y me empezaste a enseñarme la casa y la granja, tengo un nudo en el estómago.

Y así es, desde ese momento hasta ahora, no se me ha ido esa sensación. Es un malestar constante, casi no como (el se ha sorprendido de ello, pues estoy trabajando mucho) y estoy durmiendo una media de 2 – 4 horas por noche, pese a que me voy a dormir hecho una mierda (hoy no he dormido en toda la noche, por eso he tomado la decisión de abandonar). Y así se lo he explicado; le he dicho que no estoy agusto, que prefiero estar trabajando que estar en la casa. Aquí no me apetece hacer nada, ni leer, ni escribir, ni ver series o películas, no pongo música… Ha sido entonces cuando me ha contado que no soy el primer Wwoofer al que le pasa y que le explicase claramente, qué es lo que siento. Y luego ha añadido que él cuando se mudó a la casa (hace cuatro años y medio) estuvo muy mal. No podía dormir, tenía malestares físicos y ataques de ansiedad, cosas que no había tenido hasta entonces. Se puso a hacer averiguaciones y descubrió que la última persona que vivió en esta casa está encerrada en la cárcel, porque asesinó a una persona, aquí mismo. También, que hace muchos años, había sido un barracón donde vivían hacinados los trabajadores de estas tierra, que practicamente vivían como esclavos, a los que maltrataban. Horacio me ha confesado que un año después de mudarse aquí, trajo a un brujo para que purificase el lugar. Desde entonces dice que se siente mucho mejor, aunque a veces todavía tiene sensaciones raras. Puede que para él el “purificador” sirviera de placebo o funcionase, no lo sé. Lo qué sí sé, es como me he sentido yo estos días y nunca había estado así. Así que me da igual porqué sea, prefiero irme y que se enfrente a las superaciones personales, su puta madre.

IMG_7688Conclusión, he contactado con Dalva y vuelvo con ellos. Será a partir del lunes, porque Horacio me ha pedido si me podía quedar hasta entonces, para ayudarle en un par de trabajos que no puede hacer solo.

IMG_7678Para acabar con algo más amable, os dejo dos canciones de mi banda sonora de las últimas semanas:

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Tontás VI

Se cumplen dos meses de viaje y un mes en la chacra de Huala, pero el lunes empiezo nueva vida, me traslado a la nueva granja. Esta última semana “sólo” nos hemos dedicado a trabajar un poco en el huerto (preparándo las cosechas de invierno) y sobre todo a la bio-construcción, a construir el granero. Os pongo varias fotos del proceso, en las que salimos Sophie, Juan (es el nuevo WWOOF, que viene a ocupar mi sitio), Inés y Gastón (una pareja de huéspedes del hostal, que se quedaron un día más, para aprender y ayudar) y yo. Ahora mismo el proceso está bastante más avanzado, pero no tengo fotos.

Con Inés y Gastón, preparando el revoque grueso.
Con Inés y Gastón, preparando el revoque grueso.
Revocando
Revocando
Sophie y Juan junto a la estructura primitiva.
Sophie y Juan junto a la estructura primitiva.
Dando forma a la nueva ala.
Dando forma a la nueva ala.

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1. En un post anterior, os hable de Mike, el viejo borracho que siempre va a los conciertos de Pey para subir a cantar y toca el sitar… El otro día en una cena me contaron más profundamente su historia, y vale la pena escucharla. Resulta que Mike es de la hornada de músicos de finales de los 50 y principios de los 60 en Londres. Cuando era adolescente conoció y tocó con gente como: John Lenon, Paul McCartney, Roger Waters y algunos más. Tenían la misma edad, se encontraban a tocar en los mismos sitios. De hecho, Mike empezó a tocar el sitar en esa moda hindú que surgió en Londres a mediados de los 60. Pero a Mike se lo llevaron de Inglaterra. Su padrastro era músico y modelo, y le llamaron para hacer una campaña de calzoncillos en Patagonia y se enamoró del lugar. Así que cogió a su mujer y Mike y se los trajo a vivir aquí, en un campo, aislados de todos (es la razón por la que Mike no habla bien español). Luego el padrastro sería un músico bastante reconocido en Argentina, todos le conocen como el viejo Muddy. Pero la historia no acaba ahí, a los pocos años de trasladarse a Patagonia, la familia empezó un nuevo negocio, se hicieron camellos de droga. Empezaron a importar LSD y más adelante cocaína (merca en Argentina) desde Londres. Se convirtieron en los primeros y únicos importadores de esas drogas en la época en Argentina. Al padre y sus amigos los pillaron y acabaron varias temporadas en la cárcel, así que fue Mike el que se encargó de seguir durante un tiempo con el negocio. Unos años más tarde volvió a Inglaterra, pero desde hace veinte años está instalado de nuevo al lado del Bolsón y acaba de ser padre (por accidente).

2. Junto con Dalva y Sophie estuvimos haciendo una dieta de purificación. Bueno, ellas la hicieron tres días, yo avisé de que sólo la haría un día. Pues para mí, ya simplemente comer siempre de la huerta y nada tratado quimicamente, es purificarme… Pero la dieta consistió en comer, unicamente, manzana los tres días. No sé podía combinar con aceite, azucar, harina… nada. Sólo con canela o jugo de limón. Yo la hice un día y medio y ellas completaron los tres días. Realmente la dejé, porque no es que pasases hambres, es que daba asco seguir comiendo manzana. Cambiaron hasta nuestros horarios de comida. Y es que estabas trabajando, llegaba la hora de la comida y te daba igual, no querías comer manzana, preferías no comer. Gracias a Dios y al sentido común, hemos vuelto a la dieta normal. Osea, comer como cerdos, pero sano.

3. La historia de OVNIs que más me gustó, de las que se contaron la otra noche, le pasó a Dalva hace sólo dos años. Su tío vive y trabaja un campo, que está totalmente aislado. La civilización más cercana, es un pueblucho, que está a más de 30 km por caminos de tierra. Era ya de noche, e iban Dalva y su prima con el coche, camino de la casa de su tío. Al pasar por al lado del lago que está cerca de la casa, pararon el coche, porque en medio del lago había una esfera luminosa de buen tamaño, levitando. Cuando pararon y salieron del coche, la esfera salió volando, pasando por encima de sus cabezas. Cogieron el coche bastante nerviosas y se fueron hasta la casa, dónde no había nadie, y entraron. Entonces se dieron cuenta de que no habían cerrado el establo a la yegua, así que decidieron ir las dos juntas, por miedo, a cerrarlo. Fueron y volvieron, sin más problemas que algunos ruídos que escucharon y asociaron a las calderas. Pero al volver a casa, estaba cerrada. No recordaban haber cerrado y no encontraban la llave. Fue al mirar por la ventana, que vieron que la llave estaba dentro, encima de la mesa. Dieron la vuelta a la casa, hasta que encontraron abierta la ventana de la despensa, por donde la prima pudo entrar. Pero al ir a abrir la puerta, tuvo que coger la llave y dar dos vueltas a la cerradura, para poder abrirla. Y seguía sin haber nadie en casa…

Mañana haremos un asado de despedida en el quincho recién construído y el lunes voy a conocer a mi nueva familia…

 

Habitantes de otros mundos

Estoy pasando los que serán mis últimos días en Lago Puelo, pues la semana que viene (no sé exáctamente el día) me voy a otra granja más grande, en El Bolsón. Como se ve en la foto, ya está llegando el otoño, empieza a llover y las temperaturas por la noche bajan a 4º. Pero el cambio de tiempo, también indica que hay que empezar a moverse, pues cuanto más al norte, mejor tiempo.

ImagenAsí que recorreré la gran distancia de 18 km hacia el norte, para hacer el cambio de granja… Pero antes de irme, voy a acabar de explicar un poco sobre los extraños habitantes autóctonos, porque cuanto convives con ellos, más cuenta te das de que aquí la vida es bastante diferente.

Para empezar, Dalva y Pedro, no tienen ni han tenido nunca, cuenta en el banco. Todo lo que han tenido, lo han guardado ellos y todos los pagos se hacen en mano. A veces simplemente se hace sin dinero, por medio del intercambio. Por ejemplo, mañana Pedro va a Bariloche a “comprarse” un nuevo coche. En realidad sólo pagará 10.000 pesos (menos de 1.000 euros), pero además dará una pedalera y el amplificador de guitarra que usaba hasta ahora, por un coche casi nuevo. Él le llama: “La nave espacial”. Además venderá su antiguo coche y una guitarra Les Paul, para comprarse un nuevo amplificador de válvulas. También conocí a un vecino que vendió una casa, a cambio de un coche nuevo y algunos animales. Y es que entre vecinos se intercambia o comparte de todo. Si alguien tiene mucha producción de algún fruto o verdura, llama a los vecinos para que cojan. Se compran o crian máquinas o animales  a medias. Dalva compró el bólido cortacesped a medias con un vecino, la maquina extractora de miel a medias con otro y cria pollos de cria con otra. Todos los beneficios o producciones se comparten.

Pero además parece haber otros habitantes en la zona. Otros que no se dejan ver tan facilmente. Y es que Argentina es muy conocida por ser una tierra de muchos avistamientos OVNI. Es propicia para ello, porque son grandísimas extensiones de tierra, sin casi habitantes, donde las noches son muy oscuras y se puede disfrutar de un cielo estrellado impresionant. Me han contado algunas historias vividas en primera persona, bastante impactantes. Iker, fliparía. Las cuentan con mucha emoción, pero como si no fuese algo especial, porque a casi todos los habitantes de zonas de campo les han pasado cosas y tienen otras historias que explicar. En próximas ediciones (palabra que le da un toque de distinción a la sección) de Tontás, contaré alguna. Ahora simplemente, añadiré una de fantasmas… Y es que no vivimos solos en el hostal. Un día Dalva me preguntó porqué estaba siempre en el comedor y no en la sala común del hostal. Y le comenté que no me sentía agustó allí. Fue entonces cuando me explicó que, junto a mi habitación y la de al lado, son las únicas estancias originales de la casa. Y que su vecina Ana y su hijo Pedro, en días diferentes, habían visto allí sentado a un hombre mayor con barba larga y cana. Entonces le preguntaban a Dalva, que con quién estaba, y ella respondía, que con nadie. Hasta que un día Ana y Pedro hablando, se dieron cuenta de que por las descripciones que daban ambos, habían visto a la misma persona, cuando no había nadie más en casa (lo que ahora es el hostal) y con meses de diferencia. No sé que será, pero es cierto que alli no me siento agusto, siendo la que más luz y sofás tiene de la casa…

Y para cambiar de tema, que aquí ya está todo muy oscuro y esta noche no hay huéspedes en el hostal, sólo estamos Sophie y yo, un pequeño resumen de las actividades de los últimos días. Hemos estado trabajando en la recogida de lavanda, cosechando miel, y ayudando en la construcción del granero y una caseta cubierta para hacer asados.

ImagenPara la construcción del granero tuvimos la ayuda de dos jóvenes húespedes del hostal, que quisieron aprender bioconstrucción, Inés y Gastón. Con los que compartimos dos días de trabajo, comidas, paseos al lago y, porque debe reconocerse, borracheras. También hemos recibido nuevos habitantes, un gallo, para alegrar a las gallinas y diez pollos de cria, a los que estamos engordando.

Para ir acabando, creo que ya he decidido más o menos un itinerario, teniendo en cuenta los lugares que quiero visitar. Aunque siempre abierto a cambios, imprevistos u oportunidades que surjan, que por tiempo no será. Y gracias a la elección de lugares apetecibles, creo haber descubierto (¡por fin!) el lugar donde se producirá el evento que con más ganas esperais; mi muerte.

ImagenSe trata de la carretera entre La Paz y Los Yungas, llamada: la carretera de la muerte. Es considerada la carretera más peligrosa del mundo y dónde más accidentes se producen, respecto al número de coches que circulan. Se circula en dos sentidos, pero sólo tiene un carril, en algunos lugares de sólo 3 metros de ancho. Si buscais “camino a los Yungas” en google, podeis ver unas cuantas fotos más, alucinantes. Lo bueno, es que parece que llegaré a Bolivia y a conocer a los Incas…

Precio:

Un gallo cuesta 100 pesos = 9,3 euros (a Dalva le pareció caro)

Un pollo de cria 10 pesos = 0,90 céntimos de euros. Lo caro es engordarlos, comen muchísimo.

 

Tontás V

Llevo aquí  ya dos semanas y todavía no había enseñado el panorama que nos rodea. Estamos a un kilometro y medio del parque nacional Lago Puelo. Cobran entrada cada vez que vas, pero los locales nos enseñaron que hay que dirgirse al rio, y seguirlo hasta el lago. Por allí casi no hay guardas y no hay nadie que te cobre. El rio está a sólo 200 m. del hostal, y desde allí hay 40 minutos andando entre la naturaleza hasta el lago. Hay que saltar una valla que delimita el parque nacional y caminar 25 minutos hasta el lago.

IMG_7604IMG_76121. Estoy teniendo problemas con las abejas, les debo resultar muy atractivo, pues me han picado cuatro en cinco días. El segundo día de la cosecha de lavandas, me picarón dos en menos de diez minutos y a menos de 3 cm de distancia, una picada de la otra. Tuve la mano izquierda casi inutilizada todo el día. Al día siguiente, poniendo la mesa al lado de la parrila, me picó una en el pie (es la picada que más me ha dolido). Y por último, ayer, mientras recogía moras, me picó otra en el codo… A nadie más le han picado. Estarán cabreadas porque estuvimos cosechando su miel. En la foto de abajo estamos yo, Sophie y Aladino sacando la miel de los panales.  Y sí, se llama Aladino. En Argentina hay nombres que a nosotros nos resultan muy curiosos. Se me hacen más normales los nombres de los chicos, no este en concreto, pero las chicas tienen nombres como de los años 50 en España. Me he encontrado a muchísimas Eugenias, Gladys, Violeta, Macarena…

Imagen2. Fuimos a ver un concierto de Pey al Bolsón, tocan todos los lunes de verano en un pub, El Sol. Los conciertos aquí empiezan muy tarde, a partir de las dos o dos y media de la madrugada y acaban sobre las seis. Sonaron muy bien y Pey se pudo lucir mucho más que cuando tocaba con Edelmiro. Pero lo mejor del concierto fue Mike. Es un inglés de más de setenta años, que lleva más de cuarenta viviendo en el Bolsón y pese a ello, no ha aprendido a hablar bien español. Algo así como Cruyff o Micheal Robinson. Y se ve que siempre que toca Pey, se emborracha mucho (antes del concierto) y luego le hacen subir a cantar. No tiene buena voz, pero se nota que la tuvo. Subió a cantar un par de versiones de Zappa y Hendrix y luego se sentó en primera fila, donde iba robando cerveza a los ocupantes originales de la mesa. Al cabo de un rato, cuando había tres personas más cantando en el escenario, se subió y le quitó el micro a uno de ellos, para ponerse a cantar él. Voz ya no le queda mucha, aunque se defiende, pero tiene una gran presencia en el escenario. Acabó cayéndose mientras improvisaba, cantando con los ojos cerrados… También me contaron que fue medianamente famoso tocando el citar. Y que en el mismo Sol, se programó un concierto suyo. La sala estaba llenísima y todo muy preparado, pero llegó super borracho. Se subió al escenario, se sentó y tocó cuatro notas. Entonces dejó el citar, se levantó y cogió el micro:

– Citar hoy está resfriado, no puede tocar. Citar resfriado, no tocar. ¡Pey, coge la guitarra! Vamos, venir aquí, Pey. Tocar, tocar, tu tocar y yo cantar.

Además hizo que Pey tocase más de una vez la misma canción. Este le decía que ya la había tocado dos veces, pero le daba igual.

– Tocar, tocar. Hendrix muy bueno, ellos gustar. Tu tocar, yo cantar.

No creo que sea la última vez que vea a Mike en directo.

3. Una historia que contó uno de los huéspedes del hostal. Tenía una hija de unos seis o siete años, y tenía como comida preferida, los huevos y el pollo. Pero no le dejaban comer más de un huevo a la semana y pollo, todavía menos. Al preguntar Dalva, le contaron que los huevos y pollos comerciales llevan muchas hormonas y estas afectan mucho a los niños. Tanto, que por ejemplo, a muchas niñas hacen que les salgan antes pechos (como le pasaba a su hija) o les llegue antes la menstruación. La población en general no lo sabe, pero esto les pasa a bastantes niños. Al final Dalva le dijo a la niña, que aquí había gallinas y que podría acompañarla a recoger huevos, que se podría comer. Así que dejó también todos los huevos que se habían recogido en los dias anteriores y la niña se volvió loca al ver que podría llevarse más de doce huevos para ella.

Y nada más os dejo con mi imagen postcomida. Esto es lo que hago cada día después de comer, mientras los demás duermen la siesta, y desde donde escribo ahora mismo.

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Tontás IV

Antes de empezar, os dejo una foto de la casa que ayudamos a construir. Toda la estructura es de madera y paja por dentro, y por fuera lo recubrimos con una mezcla de arena, barro y cacota de caballo. También se utilizan ladrillos de barro y botellas de vidrio, para hacer ventanas. El techo es de metal, pero todas las vigas de madera. En principio iba a ser sólo una gran sala de ensayo, pero al final Pey se decidió por convertirla en su casa. Así que tendrá una habitación/buardilla, un baño y una gran sala de ensayo/comerdor/cocina.

ImagenPero vamos a lo que vamos, ¡tonterías!

1. Sigo alucinando con lo de la cerveza casera. Ayer hicimos una asado (el tercero en siete días) y todos los que venían, traían su propia cerveza hecha en casa… Todas buenas y diferentes y se negaban a beber cuando yo les ofrecía Quilmes. A parte, vas por la carretera o caminos y hay un montón de carteles que anuncian cerveza casera. Cuando he ido a probar algunas, tu llegas a una casa, tocas la campana exterior y salen a recibirte los perros, las gallinas, algún niño y la madre o el padre. A estos últimos les indicas que quieres cerveza y te bajan al sótano, donde te dejan elegir las botellas que quieras, por supuesto, sin etiquetar. Son un poco más caras que las normales.

2. Cuando paseamos de noche hasta el lago, de vez en cuando viene Ana, la vecina, con su perro Sicu. Es divertido salir de noche con Ana, porque está obsesionada con los OVNI / UFO, mucho. Todo el rato va mirando al cielo y te va contando la de cosas que ha visto o ha sentido caminando de noche. Como la observan o le siguen. Además, siempre encuentra algún punto luminoso en el cielo, que, según ella, no puede ser ni una estrella ni un planeta. Me ha llegado a señalar estrellas, en las que ella venía algo con alas. Hay que añadir, que está obsesionada también, con que ella es la personas que ha encontrado los cuerpos muertos de todos los gatos que se le han muerto a Dalva…

3. El otro día vino una amiga de Dalva a verla y darle unos masajes en pies y manos. Se ve que es vidente natural y se pasa días sin comer, porque la comida no le permite estar pura del todo para realizar su trabajo. Acabó tirándome las cartas y dijo que había sentido algo muy raro. Estuvimos casi una hora con lo de las cartas y el resultado me lo guardo para mí mismo. Pero fue una experiencia muy rara, que me dejó muy pensativo.

4. El coche de Dalva. Digamos que es especial, tiene más de 23 años. Hay que arrancarlo unos diez minutos antes de usarlo, para que se caliente el motor. Dentro no lleva cinturones y cuando te subes en el asiento del copiloto, a los cinco minutos, este se hunde por la parte izquierda y viajas inclinado. Los círculos iluminados del cuentakilómetros, revoluciones, gasolina… son como si una revista de los años 50, te enseñase cómo serían los coches del futuro. Además, cuando vas con Dalva en el coche, te va diciendo; en esta curva se mató no sé quien, en este cruce se mató el otro, allí casi se mata mi… Que ya sabes dónde han muerto ocho personas y sólo has pasado seis curvas. Cómo dice Dalva, “aquí no hay reglas, ni cruces, ni paso cebras, es a ver quien tiene más arrojo”.

Hoy cómo precios, os dejaré simplemente una foto de lo que vendemos y sus precios:

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Felicidad sin dinero

He tenido problemas para titular el post, pero me parece más o menos acertado. Estoy feliz y trabajo más de 8 horas al día. Es la primera vez que trabajo y a la vez siento que no trabajo para nadie. Que trabaje más de 8 horas al día, no tiene nada que ver con la jefa, Dalva, ella nos deja casi total libertad para elegir tareas, horarios o días de trabajo. Pero apetece estar haciendo algo, ves que hay tantas cosas por hacer, que; ¿cómo las vas a dejar a medias o sin hacer? No hay nadie más que las vaya a hacer y si no se hacen, se van a echar cosas a perder. Es un poco tener la sensación de que recoger y cuidar a las verduras, frutas, animales… es estar encargándote de la tierra. En el fondo no trabajas para nadie si acaso, para tí. Suena muy hippie, lo sé. Tanto que tras escribirlo, se me ha caído un poco de vómito sobre el teclado, pero así es. Deal with it!

Por la mañana me levanto sobre las 8.30, desayuno y me voy a la huerta. Allí estoy unas 3 horas yo solo trabajando. Me llevo mi cajita de música, para ponerle música a las gallinas. Me he hecho con su cuidado y le he apostado a Dalva, que van a darle más huevos que nunca. De momento, los días que más han puesto, han sido los días que he puesto heavy, Metallica u Opeth.

ImagenLuego se ayuda a hacer la comida. Que también es tema a parte, pese a todo el trabajo, voy a acabar engordando… Casi todo es de aquí mismo, hay: lechugas (4 tipos), acelgas, tomates (de 5 tipos), patatas, cebollas, zanahorias, puerros, calabazas (4 tipos), nueces, orégano, albahaca, peras, manzanas, melocotones, ciruelas, moras, frambuesas, huevos, miel (hay abejas) y alguna cosa más. Se decide qué se come y te das una vuelta, recogiendo lo que necesitas. Y hay que ver como cocinan Dalva y Sophie… No he dicho que aquí vivimos cuatro, fijos. Yo y todo mujeres, Dalva (la dueña), Emily (una suiza, que no trabaja aquí), Sophie (la otra wwoofing) y China (la perra). Pero luego siempre hay amigos de Dalva o incluso clientes del hostal, que interactúan. Las comidas son como el ritual en el que todos colaboramos y nos sentamos a comer juntos y compartir. Hemos establecido que la comida más importante es el desayuno, las otras tienen otras funciones no tan enfocadas a la alimentación. Por ejemplo, la comida, es la excusa para hacer después la siesta. Aunque yo no la hago, me quedo en la hamaca leyendo y pendiente de si llega algún cliente al hostal. Y la cena es la excusa para acompañar al vino.

ImagenPor la tarde normalmente elaboramos mermeladas o frutas en conservas, aunque a veces ayudamos a Pey (Pedro, el hijo de Dalva) a construir su casa. Es muy interesante y entretenido, me está fascinando todo lo relacionado con la bio-construcción. El primer día que fuimos a ayudarle, había por ahí cervezas y estaba sonando el Scenes from a memory de Dream Theater, unos de mis discos preferidos 🙂 Nuestra principal tarea en cuanto a construcción, será acabar de construir el granero de Dalva. Estoy deseánolo.

De nuevo, para la cena, nos volvemos a reunir y más o menos todos colaboramos con algo. Ahí cae, mínimo, una botella de vino. Y muchas de las noches, para bajar todo lo comido, nos vamos con China al lago. Es un paseo de 2 km hasta el lago, por en medio de la carretera y donde se pueden ver multitud de estrellas. Justo al lado del lago, a veces se reúne un grupo astronómico, a observar el cielo con telescopios. Y es que la visión celeste que se tiene desde allí es alucinante, nunca había visto un cielo tan impresionante.

ImagenEn la foto a orillas del lago, de izquierda a derecha, están: Sophie, Germán (amigo/cliente del hostal), Emily, China, Dalva y Juan Pablo (amigo de Germán).

Este fin de semana Dalva se va y nos quedamos Sophie y yo al mando del hostal y las tierras. Si, podeis empezar a llamarme y tratarme como a un terrateniente, y pienso usar mi derecho de pernada. Me he encargado un sombrero de copa y un monóculo (he dicho culo, jijijjiji), con el que hacerme el interesante delante de las jovencitas. Y me he comprado gomina, para hacerme tirabuzones en el bigote, pues es bien sabido, que el bigote define a todo hombre de bien. Verás la cara de envidia de todos los pueblerinos cuando me vean entrar al pueblo llevando las riendas de mi fabuloso poni (hasta que no encuentre al puto unicornio, habrá que conformarse), van a rendirse todos a mis lustrosos pies.

Y nada más que añadir, pues estos próximos días colgaré otras tontás ocurridas en esta semana agrícola.

Ña!

Tontás III

Empiezo presentando el que es mi nuevo lugar de lectura (voy por mi quinto libro desde que empecé el viaje), lo tengo reservado todos los días a partir de las 18.00. Tengo contratado a un francotirador boliviano (los argentinos salían más caros, a este le pago con un bocata de barro y se va bien contento a casa), que tiene la misión de disparar a quien se acerque a la hamaca. Cierto es que le falta un brazo y su arma es un tirachinas, pero es un espectáculo ver lo bien que maneja el arma con sus tres dedos de la mano derecha y la boca. Acierta al objetivo 1 de cada 78,7 intentos…

Imagen1. Todo este tiempo haciendo autostop por el sur de Argentina, me extrañaba ver tanto control policial. Cada día pasaba mínimo uno y a veces hasta dos. Simplemente control de documentos de identidad y alguna vez abrir la mochila, nada grave. Pero muchas veces… Y otro chaval (¿habeis visto que vocabulario tan moderno y juvenil?), que también hacía autostop, me contó que hace tres semanas se habían escapado unos cuantos asesinos de una prisión de máxima seguridad en Buenos Aires, que se sabía que andaban por el sur. Y que desde entonces estaba lleno de controles policiales y era más difícil que la gente te recogiese si hacías dedo, por miedo.

2. Haciendo el trekking al cerro Torre, en la última senda de subida, me encontré con un japonés que iba bajando y que sólo vestía pantalón corto y bata de médico. Y muchos pensareis: “¡mentira! Si lo hubiese visto, colgaría la foto”. Y yo digo: “Idos a la mierda” (sin gritar, con tono de normalidad).

3. Vengo a rectificar un dato que dí al principio del blog. Dije que los productos de McDonalds o Burger King son muy baratos, la mitad del precio europeo. Eso es cierto, pero ahora ya sé la razón. En El Chaltén conocí a un chico que vivía allí desde hacía un par de años, porque había decidido apartarse del mundo y el capitalismo. Éste me comentó que los precios de los menús de McDonalds o Burger King sirven, a nivel internacional, como estándares de los precios de los países. Así que el gobierno argentino subvenciona los precios de estos productos, para dar la sensación de que Argentina es más barata de lo que en realidad es. Porque Argentina, NO es más barata que Europa (miedo me da Chile).

4. Una de las grandes cualidades de la Patagonia, es que es tierra de cerveza. Es alucinante, porque en cada pueblo pequeño, de unos 1.000 – 2.000 habitantes, hay 3 o 4 sitios que hacen su propia cerveza, de varios colores y sabores. Esto tiene su parte buena y su parte mala. La buena, obviamente, es que vas probando multitud de cervezas distintas y ricas. La mala, es que me están arruinando. Siempre piensas que por lo menos una de las cervezas las has de probar. Pero coño, es que hay en cada pueblo y no son tan baratas. Además cuando vas a casa de un couchsurfing, siempre te sugiere llevarte a probar su cerveza casera preferida, y no le vas a decir que no…

5. Como muchos sabeis, tengo la teoría de que los minusválidos están en el proceso de conquistar Berlín y eliminar a todos los calvos (no cuentan los calvos minusválidos, ellos son una raza aparte, con +3 en carisma). Pues, como buen antropólogo (ya sabeis, de los que tira las cartas del tarot), he de modificar mi teoría y ampliarla; los minusválidos están camino de conquistar el mundo. Aquí, como en Berlín, por cada calvo que te encuentras, ves más de diez minusválidos. Eso sí, casi ninguno en silla de ruedas, suelen ser de los tipos más divertidos: gente con la mano en el hombro, otros que se intetan morder el codo, cojera tipo “máquina barrendera” o políticos. A mucha gente ya le he demostrado esta teoría, pero por favor, los que no os habeis fijado aun, ¡estad atentos! Contad cuantos calvos o minusválidos os cruzais y ¡notad como se nos comen!

Como despedida dejo una foto de mi primer asado argentino, que hemos hecho hoy:

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Rock en el lago

ImagenDesde que salí de El Chaltén me viene siguiendo la luna,  se ha ido haciendo más grande cada día, hasta llegar a su plenitud ayer. He viajado casi siempre de noche, así que tras cada curva, allí estaba ella, riéndose de mis ganas de mear o dormir. Y es que todo parecía planeado, no podía llegar a su plenitud antes, tenía que ser ayer por la noche.  Escogió el momento en el que mejor podía lucirse, donde podía duplicarse y extenderse por el agua, guiada por las notas músicales, como completando su forma. Seguir leyendo “Rock en el lago”

Tontás II

Los últimos días en El Chaltén no podía ni cargar el gmail de lo mal que iba internet en todo el pueblo, por lo tanto no he podido publicar más. Y es que ya tengo material para hacer 3 o 4 post de tontás… Así que tras el post de El Chaltén, vamos con otro de Tontás:

1. Se me había olvidado que ya he sufrido un intento de robo, ¡y yo sin comentarlo! Hay que matizar, para no dramatizar, que más que intento de robo, fue situación subrealista. Fue en la estación de omnibús de Buenos Aires. Estaba yo haciendo cola para hacerme con mi billete y noté que alguien estaba intentado abrir la bolsita que llevo colgando de la cintura. Basicamente era un señor enano y ciego (creo que no ciego del todo, pero el hecho de que tuviera un ojo en blanco y el otro más bizco que Trueba, me hacía sospechar), que intentaba abrir la cremallera. Le cogí la mano y se la aparté de un manotazo. Y él y la mujer vieja, y también enana, que le llevaba cogido de la mano, se fueron dando pasitos rápidos. ¿Debería haberme ofrecido a abrir la bolsa para él? O por lo menos debería poner un cartelito en braille que pusiese, “para robar, siga las flechas luminosas”.

2. Mensajes llegados desde el cielo, en las comidas que sirven en los omnibús:

Imagen3. Tengo ya varias incidencias con mi equipaje. He perdido la funda de la cámara de fotos. Dios o la Infanta Cristina sabrán dónde y cuándo… Bueno, ella no. Que ella “no sabe nada”. Puto amor, que olvidadizos nos hace. Se me ha roto la máquina de cortar el pelo, sin razón aparente también. Bueno, la razón aparente, es la poca calidad de la misma. Y ayer se me jodió la pantalla del mp3, ¡la primera vez que lo usaba en todo el viaje!

4. He de contar, que pasé tres semanas antes de encontrar gel. Si, jabón de cuerpo para la ducha. Pero lo único que era capaz de encontrar era champú y acondicionador. Que ya me dirás, para que coño los quiero, ¿para tener la entrepierna suave y resbaladiza? Se me caerían los calzoncillos solos, no me vale. Y cuando por fin, en Carrefour, y tras preguntar, encontré algunos en un pasillo, voy y la cago. Me compré un gel de envase pequeñito, pues hablé conmigo mismo y me dije: “compra este, que tu espalda lo agradecerá”. Y maldito el momento en el que me hice caso. Compré gel de este que se pone en algunos restaurantes para lavarse las manos y que no hace falta enjuagarlas con agua. A mí me extrañaba que al frotar, no saliese espuma ni nada y que tuviese que usar más de lo normal para limpiar todo el cuerpo. En fin, que puedo darme duchas sin agua. Que mejor manera de cuidar a la Pachamama…

5. Las Malvinas son argentinas, por si no lo sabíais. Todos los mapas que hay en Argentina, así lo indican. Incluso el supermapa que llevo conmigo, que me dieron en la oficina de turismo de BA y que no puede ser más actual. Y es que en cada ciudad, y casi diría, que en cada barrio, se encuentran monumentos a los héroes caídos en la guerra de las Malvinas. Tema peliguado de tratar con algunos argentinos, siempre pregunto la historia y siempre me la cuentan de manera diferente. Pero en casi todos los casos, todavía se sienten traicionados por los chilenos.

6. A la vuelta de Ushuaia, cruzando el estrecho de Magallanes hacía mejor tiempo que a la ida y se notó en las vistas. Los que íbamos en la balsa pudimos ver un grupo de pequeñas orcas nadando a nuestro lado y también algunos pingüinos. Los pingüinos deben nadar muy bien bajo el agua, pero cuando salen a respirar, son bastante descoordinados. Bueno, no sé si como animal, llegan a ser coordinados alguna vez.

Mañana empieza mi camino para abandonar el sur, que ya me tiene un poco enfadado. TODOS los días hace mucho viento y TODOS los días que hago autostop/dedo, llueve. Y claro, la combinación de viento y lluvia, hacen que lleve un resfriado desde hace tres semanas y que en breves se me caigan los dedos por congelación. Hoy se ha dado mal y he avanzado muy poco, así que todavía estoy en El Calafate. Probaremos suerte mañana, que anuncian sol…