Volver a empezar

Y de repente estoy de nuevo en la ruta. Sin parecer que haya pasado tanto tiempo desde el último viaje, pero siendo consciente de lo larga que se ha hecho la espera. Sin ni siquiera haber acabado en el blog las historias sobre el último paso por Asia (por ello he perdido gran parte del poco respeto que aún me tenía), me encuentro tirado en la cama de una cabaña, intentando plasmar el inicio del resto del camino. Es difícil hacer el prólogo de una historia que desconoces, así que recurriré a las normas básicas de la narrativa, presentar a sus personajes. Y es que lo que más incertidumbre despierta este viaje en mí, es que no lo inicio solo. Mi miedo a lo desconocido…Somos cuatro los que iniciamos la ruta, algunos con un final marcado pero de historia incierta, otros con muchos párrafos por andar y una fecha por anunciar. En este fotón podéis ver a mis tres compañeros de viaje, Manu, Copri y Cantero, poca antes de la Nochevieja.p1020019

Llegada a Bangkok, extrañamente conocida. Es raro empezar en un sitio que ya conoces, por el que puedes moverte sin mapas y hasta conoces los precios de cada esquina. Bangkok y yo somos como Mulder y Scully, no nos amamos, pero nos conocemos muy bien y si es necesario, sabemos entendernos. Aunque al poco de vagar entre el calor y los puestos de comida, se percibía algo raro, alguna cosa había cambiado desde la última vez. Y es que Tailandia está vacía de turistas, en plena temporada alta… Obviamente no está vacía, que hay que explicaroslo todo eh…, pero sí mucho más vacía. Nuestras elucubraciones nos llevan a pensar que es la incertidumbre que han sembrado en el sector turístico la inestabilidad política tras la muerte del rey y algunos pequeños atentados que ha habido los últimos meses. El otro gran cambio es el tiempo, en plena temporada seca, los días están siendo nublados y menudos chubascos de fuerza Megazord han caído ya. Hoy nos explicaban que hay carreteras cortadas, varias de las islas más famosas están totalmente inundadas y la gente no puede salir, ya que no hay carreteras practicables.

En Bangkok sólo pasamos la Nochevieja y poco más. Después salimos hacia el sur, hacia Krabi, destino Ton Sai. Un viaje de sólo 21 horas, con aviso del bus incendiándose, estafas encubiertas, tenderas indignadas, supuestos buses accidentados y nada de sueño rehabilitador. Así que llegamos a Krabi 6 horas más tarde de lo esperado, con -2 puntos de carisma y 3 años menos de vida. Eso si, este viaje en bus ahora lo podemos convalidar como 8 créditos de libre elección en la Universidad de la Vida (parece el nombre de una secta creada por Paulo Coelho). El objetivo de empezar por Ton Sai es que Manu pudiese iniciar su viaje, donde acabó el anterior. Pues hace dos años Manu casi fallece atacado por unas fiebres en esa zona, lo cual nos hubiese dado mucha pena, pero el universo nos hubiese hecho un gran favor, porque todos sabemos que; ES ÉL.

Ton Sai es como la meca de los escaladores. Enormes rascacielos rocosos amurallan una playa rodeada de jungla, solamente accesible en barca (100 tbh desde Ao Nang, 150 tbh desde Krabi). En ella encontrarás muchos escaladores y gente guay que escucha reagge/dub (con guays, me refiero a evitables por mi parte). A parte de escalar o disfrutar la playa, se puede alquilar kayak o hacer un corto trekking a Relay y subir hasta el View Point. Eso sí, para subir al View Point o, sobre todo, seguir hasta la Laguna Princesa vas a tener que escalar un poco y sobre todo recomiendo llevar buen calzado. Si ha llovido o va a llover, puede ser un camino muy peligroso.

El alojamiento en Ton Sai es de precio muy asequible para ser el sur de Tailandia, puedes encontrar hasta por 250 Bth/noche en habitación doble: si sigues el camino hacia Relay, justo en la parte alta del pueblo, 3 minutos después de pasar Mama Chicken, las cabañas de la derecha. También hay varios resort, si somos ricos.

Otra cosa destacable de la zona es la fauna que te rodea, pues está lleno de monos, arañas de palmo, ardillas, sapos, mariposas y hasta alguna serpiente. Cuidado con los monos, siempre peligrosos. Nos relataron alguna invasión de éstos en la playa, donde acaban haciéndose y rebuscando en las posesiones de los turistas. Aún así, son muy guays (estos sí, no como los que escuchan reagge).

Tras pasar varios días, más de relax que otra cosa, ya emprendemos camino hacia Malasia, con el dinero contadísimo para cruzar frontera quedándonos a cero y esperando que la lluvia nos permita llegar. Tailandia no me motivaba mucho, pero ansío Malasia. ¡ESTO EMPIEZA AHORA!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s