La ciudad de Vientos Favorables

No dormí en ninguno de los dos vuelos, primer error. Segundo error, verme tres películas seguidas sin levantarme del asiento, mis piernas se han resentido. Pero me apunto un gran punto a mi favor, ¡ya he cagado sobrevolando aguas internacionales! 😀

Pero tendremos otros momentos para hablar de caca, mucho, espero. Ahora vamos a la búsqueda, que es lo que importa. La primera etapa, Buenos Aires:

ImagenUna ciudad muy grande, enormes avenidas (entre ellas la avenida más ancha del mundo, Avenida 9 de julio, de 140 metros de ancho) y multitud de parques. Algo caótica, por el descontrol de sus distintos transportes públicos (los transportes públicos merecen un post aparte, pues están llenos de historias y curiosidades) y la gran cantidad de ruidosos habitantes que hay en ella. Entre sus parques y grandes avenidas encuentras pequeñas calles franqueadas por altos edificios, que se cruzan con otras peatonales llenas de comercios y gente paseando. Es una ciudad llena de vida pese a ser verano, que según me han dicho es cuando más vacía está. Cuando hablo de grandes avenidas no creo que os imaginéis de la magnitud que intento transmitir. Grandes no, lo siguiente. Algunas de de éstas son de hasta más de quince carriles y más de nueve mil números, y algunas cruzan toda la ciudad. Alabar que desde el ayuntamiento está haciendo un gran esfuerzo por incorporar el uso de la bicicleta, hay muchísimos carriles bici (o como los llaman aquí: bicisendas) e incluso ceden bicicletas gratuitamente a los ciudadanos. Sobre todfFuera del microcentro (el centro más antiguo y bullicioso de la ciudad) se ve a mucha gente haciendo uso de ellas. Mola.

ImagenPese a tener puerto y estar pegada al océano (ellos le llaman Rio de la Plata, pero no me lo creo, es el Atlántico), me parece una ciudad que vive de espaldas al mar, no mira nunca hacia el Atlántico y se cierra hacia dentro.  Creo que en parte, porque no es lo mismo tener el calmado y azul Mediterráneo a tus puertas, que el Atlántico. Es muy raro ver el mar desde la ciudad. Y realmente el Río de la Plata es muy sucio y turbio.

Creo que a partir de ahora incorporaré de vez en cuando dos secciones a mi post; una relacionada con la comida y precios del lugar y otra de nuevo vocabulario que hay que ir adquiriendo, hay que adaptarse a donde vayas.

Comida y precios:

Buenos Aires está llena de pizzerías en las que por unos 60 pesos (alrededor de 5,5 euros), puedes comer dos porciones de pizza, dos deliciosas empanadas argentinas, claro, y dos jarras de cerveza. También hay multitud de panaderías que ofrecen “facturas” en docenas por unos 26 pesos (2 euros y algo).  Los precios de McDonalds y Burger King son la mitad que en España o Alemania, pero en cambio sorprende que en los supermercados los precios son practicamente los mismo que en Europa.

Vocabulario:

Facturas: Una pasta similar a los cruasanes pero más dulces y densos,  muy ricas.

Mina/Flaco: Mujer/Hombre respectivamente, da igual la edad.

Colectivo o Bondi: Bus.

Choop: Caña grande.

Subte: Es el metro de Buenos Aires.

Y comentar, que ya he olido la muerte de cerca, en varias ocasiones. Y es que cruzar un paso de cebra aquí, es jugarse la vida. Y cuidado a los recién llegados, al principio no entiendes cómo funcionan los semáforos, cuesta varios sustos situarse y confiar en tus facultades como viandante.

4 comentarios en “La ciudad de Vientos Favorables

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